Epistemologías de la sexualidad como categoría social

Epistemologías de la sexualidad como categoría social

Eduardo Pedroza

Las categorías nos permiten dar cuenta de los distintos elementos que componen ciertos “hechos” o “problemáticas sociales”. Estas categorías median la posibilidad de aprehensión y reflexión de los hechos desde distintos puntos teóricos, orientando las interpretaciones. Así, ciertas problemáticas sociales estarán atravesadas por distintas categorías que permiten asir los hechos y establecer diálogos epistemológicos.

La sociedad moderna desde la que escribió Foucault estaba constituida por una serie de discursos, instituciones y saberes que conformaron dispositivos disciplinarios; las aportaciones de este filósofo proporcionaron una forma de entender a un tipo de sociedad de remanencias histórico sociales. En sus análisis, fueron diversas las categorías que se sometieron a un proceso genealógico que permitió ver los distintos procesos por los que ciertos elementos constitutivos de lo social, ciertas instituciones y ciertos discursos se formaron y permearon distintas etapas históricas.

Así, cuando Foucault habla de la “sexualidad” en sus tres célebres tomos de L’histoire de la sexualité, da cuenta de cómo histórica, social y culturalmente sobre esta categoría se establecen discursos que generan normas, controles y taxonomías que intervienen en los sujetos y que orienta la forma en que estos deben explorar o expresar su sexo, sus deseos y su erotismo.

En el recorrido que establece el autor se encuentran los elementos transitorios de las sociedades clásicas a las sociedades contemporáneas en torno a la sexualidad, donde las referencias sobre lo masculino y lo femenino resaltan. El análisis de estas sociedades permite ver la forma en que se estableció al sexo masculino sobre el femenino, el papel relegado de las mujeres en tanto su condición sexual y de género(1), y la incorporación al cuerpo de mecanismos de control del deseo y la sexualidad.

Desde esta primera perspectiva se partirá del proceso epistemológico en el que la sexualidad como categoría de análisis de lo social nos permite dar cuenta de la relaciones de género, el discurso patriarcal que empodera lo masculino y reprime lo femenino, y cómo este proceso establece las normas de relación y las condicionales en torno a la sexualidad y su capacidad como potencia erótica. Se habla del sexo y la sexualidad como categorías sociales que dejan ver discursos que se imponen sobre cuerpos y cuerpos que conviven en el cotidiano; escribió Foucault que “de un extremo al otro, el sexo se ha convertido, de todos modos, en algo que debe ser dicho, y dicho exhaustivamente según dispositivos discursivos diversos pero todos, cada uno a su manera, coactivos. Confidencia sutil o interrogatorio, autoritario, refinado o rústico.”(2)

Es en esta línea sobre la que también se ha establecido otro horizonte teórico que va de la mano: la cuestión feminista, tanto lo relativo a la sexualidad femenina, como sobre el papel social e histórico de la mujer. En este sentido, Anthony Elliot refiere que las reflexiones teóricas han girado en varios sentidos de análisis, anota que varias de ellas han llegado a contraponerse entre sí, complejizando las epistemologías del feminismo; sin embargo, escribe el autor que “en esos enfoques contrastantes los temas de la diferencia sexual; de la jerarquía de género; de la marginación social; y de las políticas de identidad alcanzan diferentes niveles de prominencia.”(3)

Siguiendo a este autor para ahondar sobre la cuestión del feminismo, resumirá que, en torno a la teoría feminista, el proceso reflexivo de la teoría gira alrededor de cuestiones elementales, puntos nodales como el proceso discursivo del género y el deber ser, los mecanismos de control sobre el cuerpo femenino y el sistema utilitarista; de forma resumida, también, el autor ahonda sobre la forma en que distintas teóricas feministas han aportado al debate, resaltan las contribuciones de Beauvoir, Butler, Chodorow, Irigaray, autoras que potencian la reflexión sobre la relación de género y sexualidad, el rol periférico de la mujer, la maternidad y la violencia simbólica. Reflexiones que también, al menos desde Butler, parten de las aportaciones de Foucault con su análisis de la sexualidad. Insistamos entonces en que ciertas categorías y análisis atraviesan las mismas problemáticas y generan formas de interpretación con puntos de cruce.

Retomemos, entonces, al mismo autor para abrir una nueva perspectiva epistemológica en torno a la sexualidad: la teoría Queer. Michel Foucault, al dar cuenta de la sexualidad como categoría cambiante dentro de distintos discursos históricos resultado de juegos de poder, sentará las bases de la sexualidad como algo inacabado que no se explica per se el sexo o el género, que no define a los sujetos sino por el discurso interiorizado que se ha hecho al respecto de su sexualidad; lo Queer como teoría y categoría da cuenta de la sexualidad como algo ajeno a lo natural, que no se cierra a patrones heteronormados; crítica al sistema sexo/género y la secularización de la mujer, se pretende “pensar lo queer […] como lo que deja de ser natural o naturalizado, lo que se inscribe en otro orden social y que a la vez marca un trastocamiento de ese orden.”(4)

En este sentido, partimos de referentes teóricos en torno a la sexualidad que dan cuenta de sujetos –sociales- producto de sistemas que reproducen formas de entender la realidad, y de entender su sexualidad. Retomar lo Queer logra abrir un proceso de análisis interpretativo de la sexualidad como un juego, como algo inacabado, capaz de reinterpretarse a sí mismo.

También, al retomar la teoría Queer con sus antecedentes de reflexividad en torno a la sexualidad, se abre un proceso para pensar sobre todas aquellas manifestaciones eróticas, afectivas y sexuales que alternan los discursos históricos de la centralidad de los roles. Entonces, pensar la homosexualidad, la bisexualidad, los erotismos alternos, las manifestaciones del género y las disidencias del discurso desde este horizonte teórico, da la posibilidad de entender rituales de interacción, acciones individuales y colectivas que difieren de las prácticas esperadas.

Entramos entonces a otro punto en torno a la epistemología de la sexualidad, la teoría Queer permitirá avanzar sobre la cuestión de los erotismos ajenos al heterocentrismo y las heterosexualidades; el homoerotismo como categoría logrará asir una forma en la que los sujetos reinterpretan los discursos sobre la sexualidad y les permite explorar campos ajenos a la dinámica tradicional sobre el placer y los géneros, ya que, como apuntó Guillermo Núñez Noriega, “las prácticas homoeróticas involucran, a menudo, una disrupción de los ideologemas centrales del patriarcado” toda vez que permite un conocimiento más profundo de las subjetividades masculinas.

Resumiendo; la sexualidad como categoría en un desarrollo teórico que culmina en la teoría Queer y la mirada a los erotismos no heterosexuales, da cuenta de varias cosas:

  1. La forma en que histórica y socialmente la sexualidad se construyó como un elemento de interés general, como un elemento discursivo y como un elemento nodal de las relaciones sociales.
  2. La elaboración del género como resultado de discursos.
  3. La performatividad del género, es decir, el deber ser masculino y femenino.
  4. Las fugas que permiten ver otras dimensiones de la sexualidad, como el homoerotismo.

Esta categoría, que se encontrará atravesada por la cuestión Feminista, la teoría Queer y el Homoerotismo, permite seguir una línea teórica en torno a la forma en que sexualidad, género y erotismo construyen discursos y excluyen prácticas; y que, de manera inicial, permitirá entender distintas realidades y vivencias en torno a la sexualidad. Estas mismas formas discursivas de los dispositivos de poder sobre cuerpos y erotismos permitirán entender a los sujetos desde otras perspectivas ajenas a etiquetas taxonómicas.

Pedroza, Epistemología

Referencias

(1) A partir de aquí se retoma la dicotomía sexo y género, donde sexo se entenderá como todo lo referente a las cuestiones biológicas del aparato reproductor masculino o femenino; y se entenderá género como la construcción social que gira en torno al deber ser de la mujer y el hombre en tanto tales.

(2) Foucault, Michel, Historia de la sexualidad 1. La voluntad de saber, p. 33.

(3) Elliot, Anthony, “Sexualidades: teoría social y la crisis de identidad”, p. 198

(4) List, Mauricio, “Teoría Queer. Implicaciones para la investigación en sexualidad, género y cuerpo”, p. 92.

Bibliografía

Elliot, Anthony, “Sexualidades: teoría social y la crisis de identidad” en Sociológica, núm. 69, México, enero-abril/2009.

Foucault, Michel, Historia de la sexualidad 1. La voluntad de saber, Siglo XXI, México, 2011.

List, Mauricio, “Teoría Queer. Implicaciones para la investigación en sexualidad, género y cuerpo” en: List Reyes, Mauricio y Teutle López, Alberto (coordinadores) Florilegio de deseos, Editorial, País, 2010.