¿Qué es la Trata de Personas?

El Artículo 3, párrafo a) del Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas (conocido como el Protocolo de Palermo) de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, establece que “Trata de Personas” se entenderá como “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos”.

Con base en la definición dada en el Protocolo de Palermo, resulta evidente que la Trata de Personas tienes tres elementos constitutivos:

1) El Acto (qué se hace): la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas.
2) El Medio (cómo se hace): mediante la amenaza o uso de la fuerza, coacción, rapto, fraude, engaño, abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra.
3) El Fin (por qué se hace): con fines de explotación, que incluye la explotación de la prostitución ajena, explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas similares a la esclavitud, la servidumbre y la extracción de órganos.

La Trata de Personas implica reducir a una persona a la calidad de un objeto de consumo, atentando contra su dignidad y libertad, ambos valores supremos de nuestra condición de humanidad y fundantes de nuestra existencia. Este delito representa una de las formas más extremas de violencia, porque comprende que la víctima ha sido sometida a tratos crueles y degradantes, fracturando sus capacidades para el ejercicio pleno de sus derechos

Nuestra percepción desde la UNAM es que en la medida en que aumentan los procesos de vulnerabilidad de las personas (como son la pobreza, migración, desigualdad, discriminación, y falta de acceso a la justicia), crece la posibilidad de que haya más víctimas de trata en nuestro país. En la medida en que sigamos atrapados en esta impunidad, falta de denuncia y la realidad de una cultura de género violenta, machista y patriarcal, se incrementarán los procesos por los cuales puede haber más víctimas.