• Fundamentalismos y Orden Internacional

    Esta propuesta de investigación tiene por objetivo desarrollar estudios que permitan un conocimiento especializado de los fundamentalismos y sus implicaciones en el orden internacional en el marco de las primeras décadas del siglo XXI.

  • Fundamentalismos y Orden Internacional

    Esta propuesta de investigación tiene por objetivo desarrollar estudios que permitan un conocimiento especializado de los fundamentalismos y sus implicaciones en el orden internacional en el marco de las primeras décadas del siglo XXI.

  • Fundamentalismos y Orden Internacional

    Esta propuesta de investigación tiene por objetivo desarrollar estudios que permitan un conocimiento especializado de los fundamentalismos y sus implicaciones en el orden internacional en el marco de las primeras décadas del siglo XXI.

Acerca del Proyecto

Acerca del proyecto

Desde luego, han sido muchos, y complejos en cada caso, los acontecimientos con incidencia global; por ejemplo, el atentado a las Torres Gemelas en New York en 2001, la crisis financiera de 2008, el cambio de regímenes en Medio Oriente y el norte de África, entre 2010 y 2012, el resurgimiento del poderío de Rusia y la importancia de China e India en la economía global. Así, desde distintas perspectivas que fluyen entre el realismo político y el liberalismo económico, se ha expuesto la crisis de la hegemonía estadounidense, con el replanteamiento y evaluación de su poder frente al de otros actores en la escena internacional. En ese entorno y bajo las actuales condiciones del orden mundial, en las que se presenta un declive de la supremacía del noratlantismo de posguerra, de sus instituciones (entre otras, ONU, FMI, BM, etc.), y la emergencia de nuevas amenazas bajo modalidades no nacionales, así como la existencia de riesgos naturales de presencia planetaria (por caso el calentamiento global), se vuelve imprescindible pensar y examinar el modo en que las provisiones económicas, políticas, legales, militares y culturales que integran el poder de un Estado se conducen en el proceso de reavivamiento de los fundamentalismos expuestos en la política internacional contemporánea, en la que se encuentran presentes con su propias agendas y dinámicas grupos y actores antagónicos. Éstos, al establecer una respuesta a la égida presente en el mundo occidentalizado, manifiestan una conducta que provee su propio margen fundamentalista que choca y polariza con la premisa de la potestad soberana del monopolio de la violencia por parte del Estado. La hipótesis planteada establece que el carácter del conflicto y la violencia actuales en el orden internacional abrevan del proceso vinculado al desarrollo del pensamiento fundamentalista. En ese marco, el viraje al conservadurismo en diferentes latitudes y diversos casos (Argentina, Reino Unido, Estados Unidos, etc.), el aumento de la violencia global o la complejidad que acompaña el desarrollo científico-tecnológico con sus afectaciones al desarrollo social, definen dinámicas que son atendidas y vinculadas a respuestas supremacistas en función de sus bases fundamentalistas. Así, las velocidades del cambio en las agendas requieren una coordinación y entendimiento por cada contraparte participe en el orden mundial. Finalmente, aquel se constituye por los intereses –convergentes y/o divergentes– de sus actores, cuya intermediación se ubica en el marco del cálculo equilibrista de sus fortalezas y compromisos. A ello se suma una estrategia que se diseña geográfica e históricamente a partir del devenir propio de las relaciones internacionales, que están provistas de una circularidad que no es ajena a los momentos de crisis y reposicionamiento de cada una o del conjunto de sus unidades constitutivas. En este sentido, la distinción y análisis de los fundamentalismos permitirá destacar sus elementos comunes y divergentes; explicar el origen, desarrollo y funcionamiento de los actores estatales y de sus contrapartes atípicas para determinar sus capacidades y detectar sus necesidades más apremiantes. Este es el imperativo para atender los riesgos globales vigentes.