Mundo extenso, ensayo sobre la mutación política global

Wide New World

por Olmo Balam Juárez González[1]

Fernando Peirone, Mundo extenso, ensayo sobre la mutación política global, Fondo de Cultura Económica, Argentina, 2012, 328 p.

Quizá se trate más de un presente que de un futuro, pero la atmósfera de la época está impregnada por esta incertidubre: una fisura profunda se abre en la manera en que hasta ahora las sociedades han negociado su organización. Yeezy Boost 350 Donna Surge un nuevo decir en la política: la posibilidad de la igualdad; el reino de la emoción sobre la palabra como saber histórico. Nike Sko Norge Nettbutikk Una sociedad que se extiende sin concentrar el poder en un solo punto es lo que el filósofo e investigador Fernando Peirone (Venado Tuerto, 1963) avista en la era de las nuevas tecnologías.

Dado que este objeto, una sociedad compleja basada en las redes de comunicación digital, es en gran parte conjetural, el autor eligió la forma discursiva más afín para estudiar un fenómeno que aún no se ha desplegado completamente: el ensayo. Sac Kanken Fjallraven Kanken Kopen Mundo extenso abre un debate en torno a las nuevas tecnologías que constituye el round más reciente entre apocalípticos e integrados.

El punto de partida es otro ensayo: “La Esfera de Pascal” de Jorge Luis Borges, cuyo argumento principal defiende que la Divinidad es una circunferencia perfecta, es decir, una entidad cuyo centro está en todos lados porque está en fluctuación constante. Air Max 2016 Dames Air Jordan 13 Uomo La mencionada concepción, nos explica el autor, había existido desde la Antigüedad, y aunque en cada época tuvo sus brotes (desde las sociedades horizontales celtas hasta las comunas de 1848 y 1968), siempre fue superada por una idea jerarquizada y centralizadora del poder y la sociedad.

Así pues, esta premisa de la esfera trata de refutar lo que Peirone llama “metáfora arbórea”, esquema mental que, desde la gramática hasta la política, ha permeado en la historia occidental como núcleo organizador. nike air max goedkoop Esta metáfora sobre el árbol se refiere a una sociedad cuya ideología, economía y cultura siempre se había dirigido hacía un centro reconocible, casi siempre por medio de la sujeción y la distinción.

El desarrollo y la creciente distribución de la tecnología digital llevan a Peirone a arriesgar la idea de que el mundo se encuentra al borde de un cambio liderado por los vínculos sociales que construye la tecnología en comunicaciones y una cultura descentralizada que podría imponerse sobre el modelo tradicional del poder en Occidente.

Una sociedad como esta haría a un lado “aquello que era real, sólido, seguro, mensurable, perdurable y nacional se ha vuelto virtual, flexible, ambiguo, frágil, viral, líquido, evanescente y global” (p.65). Irónicamente, esta sociedad tendría su manifestación primordial en uno de los proyectos maestros del capitalismo estadounidense: internet, la estructura rizomática por excelencia (concepto que a manera de Deleuze y Guattari hace referencia a una estructura vegetal que no depende de un tallo central y crece indefinidamente).

A esto se refiere el autor con “un mundo extenso”: a un mundo en el que la actuación individual y cultural ya no está circunscrita a fronteras, a líderes, ni a principios, sino a un conjunto constante de operaciones casi orgánicas a las que responde una sociedad que, por estar más conectada, es capaz de discernir lo que necesita.

Entre los diversos procesos donde Peirone ve la simiente del rizoma aparecen los hackers de Anonymous, las manifestaciones de la entonces primaveral Revolución Árabe que inauguraron el desfile de indignados en Nueva York, España, Brasil o #YoSoy132 mexicano. Maglie Orlando Magic Encuentra el potencial de la marejada digital en el ascenso incontenible de los contenidos–las llamadas wikis-; la victoria de los software independientes –Linux, Google, Firefox- sobre las grandes corporaciones (Microsoft); la lógica de los videojuegos que empieza a permear en la ética humana; la recuperación de un espacio público que reaparece en redes sociales como Facebook, YouTube o Twitter.

En juego está la refutación y abolición del capitalismo, o por lo menos el modelo económico que sobrevivió al siglo xx: la producción colectiva de saberes como nunca se había visto: gratuita, hipermasiva, y cuyo lenguaje -el cual dominan palabras como “pluralidad”, “viralidad”, “conocimiento socialmente distribuido”- se extiende a todas partes del globo.

Por eso el entusiasmo del autor, pocas veces empañado de escepticismo pero consciente de que si ha de ocurrir un cambio, será gracias a la conjugación entre innovación tecnológica y recambio generacional. sac kanken Jordan 11 Pre-School Sólo cuando se admite ese punto Peirone afirma: “La sociedad de red, en la medida que se afianza como modelo social, prolonga lo lúdico como una idiosincrasia en la que el juego y la exploración apasionada construyen un nuevo estar en el mundo y una nueva ética del trabajo.” (p.109) Sin embargo, Peirone admitió en una entrevista reciente que las condiciones y los actores que darían sucesión a la modernidad “aún no ha generado equivalencias institucionales, jurídicas y de representación que puedan contraponerse y disputarle un lugar a las existentes; sin embargo no son para desdeñar los embrionarios modelos institucionales construidos, por ejemplo, en torno a la cultura colaborativa”.[2]

El libro habla no del cambio tecnológico sino de un nuevo tipo de proyección política y los procedimientos que las nuevas generaciones podrían utilizar para cambiar el orden actual de las cosas. Nike Pas Cher bestellen schoenen nike air max 2016 goedkoop Con eso en consideración es imprescindible una investigación sobre la técnica entendida como la tecnología y la racionalidad de su empleo y sus funciones en un entramado social. air max 1 pas cher No basta con acudir a las estadísticas que muestran a las redes sociales como unos conglomerados inmensos de datos; es necesario buscar qué implicaciones tiene el poder tecnológico con las sociedades en las que está inmerso.

Estado del arte de la rama hermenéutica de las ciencias sociales contemporáneas, este libro discute el presente desde caleidoscopio en el que entran la lente del marxismo, el estructuralismo, la teoría crítica, el deconstruccionismo, el posestructuralismo o la posmodernidad (esta serie de nombres también sugiere la licuefacción de la teoría).

Peirone se pregunta si todavía es factible pensar las cosas con la episteme tradicional, si la ciencia y el conocimiento de raíz europea están a la altura de las circunstancias. Matt Holliday Womens Jersey Y sin embargo acude a ese mismo reservorio que, sin ser oxidental (a la usanza de Heriberto Yépez), sigue unido inextricablemente a ese linaje que se remonta a los griegos. Kris Bryant Authentic Jersey Los Angeles Lakers Por eso no deja de ser llamativo que el primer invitado al banquete sea Jorge Luis Borges, un latinoamericano. Nike Air Max 2017 Heren wit La filosofía contemporánea se hace presente en una secuencia que parte de Jenófanes y Pascal para llegar a Nicolas Bourriaud, Manuel Castells, Gilles Deleuze, Michel Foucault, Félix Guattari, Pierre Lévy; entre los que también caben periodistas o personajes de Internet como Mark Zuckerberg (Facebook), Jimmy Wales (fundador de la Wikipedia) o Larry Page y Sergey Brin (Google).

El tono del ensayo no podía ir a la zaga de su optimismo: el autor se permite hacer referencia a otras esferas del lenguaje, como la jerga popular argentina, pinceladas de fútbol o referencias a la cultura popular. Solde adidas Peirone escribe su ensayo no sólo para su público habitual ¾la estructura académica y los enterados¾ sino para los nativos digitales y los prosumidores.