Los nuevos movimientos sociales en la era de las redes sociales y el espacio digital

por Álvaro Hernández Villalobos[1]

Castells, Manuel (2012), Redes de indignación y esperanza, España, Ed. Alianza, 297 pp.

Si algo ha marcado el inicio de la segunda década del siglo XXI, es el surgimiento de movimientos sociales a nivel mundial que han transformado las formas de organización, ya que éstos tienen como particularidad un aspecto fundamental: ocupan simultaneamente, en tiempo y espacio, dos realidades que existen de forma simbiótica, la del espacio virtual y la del espacio físico.

Manuel Castells (Hellín, 1942) en Redes de indignación y esperanza, parte de una hipótesis que atraviesa de forma transversal todo el libro “…las relaciones de poder constituyen el fundamento de la sociedad porque los que ostentan el poder construyen las instituciones de la sociedad según sus valores e intereses.” (p. 22) Dicho poder se ejerce mediante la coacción y la construcción de significados en las mentes a través de mecanismos de manipulación simbólica.

Las relaciones de poder están insertas en las instituciones de la sociedad. Pero, al ser sociedades de carácter contradictorio, donde quiera que haya poder habrá contrapoder; habrá capacidad, de parte de los actores sociales, de desafiar a las propias instituciones con el objetivo de retomar la representación en sus propios valores e intereses. Air Jordan 13 (XIII) La coacción como ejercicio de control de las relaciones de poder, como mecanismo para imponer la voluntad de los que controlan las instituciones sociales, es fundamental. Sin embargo, los Estados que utilizan la coacción como método exclusivo tienden a ser efímeros debido a la poca eficacia que ésta puede tener a largo plazo.

La manipulación mental, por otra parte, pareciera mucho más efectiva, puesto que si la mayoría de la gente piensa de forma opuesta a las normas y valores que se imponen de forma institucionalizada, lo más probable es que el sistema cambie. nike air max homme pas cher Esto no quiere decir que va a obedecer a la voluntad de los agentes de cambio social, no necesariamente atenderá a sus esperanzas. Más bien, lo que resulte será producto de la negociación en el conflicto de las relaciones de poder “por eso la lucha de poder fundamental es la batalla por la construcción de significados en las mentes.” (p. nike air max dame 23).

Los seres humanos significamos la realidad a partir de las relaciones que construimos, de nuestras interacciones, de las redes sociales que vamos conformando en nuestra vida cotidiana; de la comunicación. “Comunicación es compartir significados mediante el intercambio de información.” (p. Garrett Richards Jersey 23). Nike Pas Cher En este sentido, Manuel Castells distingue y enfatiza a la comunicación socializada, que se diferencia de la interpersonal, por ser aquella que existe en el ámbito público.

Parte de la comunicación que llevamos a cabo hoy en día, de los mensajes que constantemente significamos, está inserta y depende de los marcos que han creado las redes de comunicación multimedia, Internet. El papel que juegan las redes sociales de comunicación digital en la actualidad es trascendental para explicar buena parte de las dinámicas sociales en las que nos encontramos insertos. Estas redes modifican de alguna manera el paradigma de la comunicación en el ámbito público, puesto que los mensajes difundidos en ellas no se encuentran predeterminados con un solo objetivo.

Las redes digitales nos permiten ser, al mismo tiempo, locales y globales, genéricos y personales. Es comunicación de masas porque procesa mensajes de muchos y potencialmente puede llegar a un número de receptores; conectarse a incontables redes que transmiten información. Y es comunicación personal porque el emisor elabora, decide, y emite el mensaje de forma autónoma y a ciertos posibles receptores. nike air max pas cher Sólo por recurrir a los términos y categorías conceptuales usuales.

Dicha configuración es constantemente cambiante. Garrett Richards Jersey El proceso de construcción de significados, en ese sentido, se caracteriza entonces por la diversidad. “…la transformación del entorno de las comunicaciones afecta directamente a la forma en que se construye el significado y por lo tanto, a la producción de relaciones de poder.” (p. 24).

Los movimientos sociales comienzan, según Castells y para efectos de este libro, en particular, cuando las emociones en torno a la injusticia se transforman en acción; cuando se trasciende el miedo a través de la ira y se tiene el entusiasmo; cuando existe la esperanza como una posibilidad realizable respecto a un objetivo común de varios individuos en sintonía a partir de la indignación que les provoca la injusticia. Teddy Bridgewater Louisville Football Jerseys Dicha indignación es donde se arraiga la acción colectiva, impulsada por el entusiasmo y motivada por la esperanza.

Para que las acciones colectivas se lleven a cabo, para que varios individuos entren en sintonía y realicen de forma conjunta procesos de significación, dependen de mecanismos de comunicación particulares; en nuestra época, la comunicación que se establece en las redes digitales multimedia conforma dicho mecanismo. Running Asics Sneakers Pour Femme Y ese componente o proceso mecánico que ofrecen las redes digitales se compone de varias características: es reprogramable, veloz, interactivo, establecen sus propios tiempos y son horizontales. Asics Gel lyte 5 Dames Estas propiedades, presentes en los mecanismos de comunicación de los movimientos sociales en la era digital, son los que distinguen a éstos como una nueva especie de movimientos sociales.

Manuel Castells propone el origen de esta nueva especie de los movimientos a partir de dos procesos particulares que tuvieron lugar entre 2009 y 2011. El primero lo encuentra en Túnez, el segundo en Islandia. Dos países y procesos que no tienen aparentemente mucho en común, pero que sirvieron como referencia y motivación para los movimientos que se conformarían posteriormente. El objetivo de Castells es encontrar las similitudes entre ambos movimientos y observar cuántas y cuáles son las características que comparten con otros movimientos que surgieron como consecuencia.

En Túnez, por ejemplo, fueron los usuarios de las redes digitales quienes, trasladando una forma de interacción propia de un espacio virtual, establecieron, sin pretenderlo, una de las características más importantes de los nuevos movimientos sociales: la horizontalidad. Al ocupar los espacios públicos desde el principio, instituyeron una forma de organización asamblearia colectiva que evitaba los liderazgos, las jerarquías y las condiciones asimétricas que las mismas provocan. Así el movimiento logró acabar con la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali, ocupó tanto espacios virtuales como plazas públicas de forma híbrida, sumó miles de personas en todo el país a la causa, sin importar sus cultos religiosos, y logró cambiar o modificar el sistema de gobierno desde su propia constitución.

La revolución de las cacerolas en Islandia, por su parte, consiguió la dimisión del gobierno en turno, la celebración de elecciones, la refundación de la República y la redacción de una nueva constitución. La trascendencia del movimiento islandés no se limita a la recuperación económica sino a la transformación de fondo del sistema político y económico, ya que había una plena desconfianza de las personas al sistema político y financiero. air max pas cher Se convocó a una asamblea ciudadana que juzgo necesario escribir una nueva constitución. En una convocatoria abierta, los ciudadanos islandeses participaron mediante las redes sociales enviando propuestas para la nueva constitución vía Facebook, enterándose de noticias por Twitter y manteniendo interacción constante entre el consejo constituyente y los ciudadanos mediante Youtube y Flickr. Maglia Stephen Curry Tras meses de deliberación, el consejo constituyente emitió un borrador.

El gobierno islandés recuperó su legitimidad respetando la voluntad de la mayoría expresada en el espacio público en un ejercicio de democracia participativa sin precedentes.

En su caso el uso de las redes sociales digitales fue mucho más determinante que en el de Túnez; el 94% de los islandeses tiene acceso a Internet y dos tercios tienen una cuenta de facebook. fjallraven kanken uk Por supuesto, reconoce Castells, estos dos movimientos surgen en momentos diferentes, por razones completamente distintas y en contextos remotamente distantes. No obstante, comparten ciertas características fundamentales: el uso del espacio digital para la interacción, la ocupación de espacios públicos, la existencia de un espacio híbrido, el uso determinante de las herramientas tecnológicas para la difusión de mensajes, el nacimiento producto de condiciones dramáticas, el éxito en el cambio, el empoderamiento ciudadano y las formas de interacción.

Dichas similitudes se vieron reflejadas en movimientos subsecuentes en diferentes países y regiones, durante la primavera árabe, en particular en la rebelión egipcia para el caso de la influencia de la revolución tunecina; así como en los levantamientos españoles de los indignados y en el movimiento Occupy en EE. Maglie Oklahoma City Thunder UU., para la influencia del fenómeno islandés. Esto debido a que las razones de los levantamientos en estas regiones compartían al menos una de las condiciones que dieron origen a los primeros dos movimientos. Por un lado, las dictaduras en la región africana tenían características afines, sobre todo respecto al uso de la fuerza como norma y las circunstancias socioeconómicas injustas; y por el otro las economías occidentales sufrían una fuerte crisis económica que condujo a situaciones similares a las que vivieron los islandeses, pero con políticas de aproximación diferentes y contraproducentes.

No obstante, al ser todas regiones distantes y sobre todo con características tanto gubernamentales como sociales y culturales completamente diferentes, los procesos y los resultados han sido otros escenarios a los cuales, hasta la fecha, aún no se les puede considerar exitosos; ni siquiera, algunos de ellos, próximos a concluir, como los casos de España y Egipto.

En el caso del levantamiento egipcio, si bien la historia empieza mucho antes de la conformación de grupos masivos en las redes sociales digitales, la toma de la plaza del Tahrir estuvo determinada por un proceso previo de uso éstas, así como de los mecanismos de comunicación a través de la difusión de un mensaje de forma viral que comenzó en el blog de Asmaa Mahfouz; y concluyó con decenas de miles de personas en la calle solicitando la dimisión del, hasta entonces, presidente Hosni Mubarak.

A pesar de esto, el uso de las redes digitales con un propósito revolucionario no invalida el carácter territorial de las revoluciones. En realidad lo extiende del espacio de los lugares al espacio de flujos, pues plantea nuevos escenarios donde se organizan acciones, se desarrollan debates y se comparten ideas. El medio no determina ni delimita a los movimientos sociales. nike air max 1 femme El ejemplo más claro se encuentra en el acto desesperado del gobierno egipcio por tratar de desconectar al país de la red; ya que, al contar con plataformas de comunicación multimodales, la desconexión sólo fue parcial, puesto que antes de Internet ya existían muchas otras formas de mantener la comunicación. Las propias redes urbanas habían asumido para entonces, el papel de la redes digitales, las personas eran su propio espacio de flujos.

Las movilizaciones egipcias de 2011 se pueden entender a partir de las relaciones de poder que Castells plantea desde un principio. El poder es multidimensional. Para conservarlo es necesario establecer una red de relaciones de poder que den fuerza de cohesión a partir de mantener la conexión entre diversas dimensiones clave. Nike Air Max 1 Heren groen El gobierno de Mubarak no supo preservar las relaciones de poder en la red, ya que para mantener sus relaciones con occidente tuvo que aumentar la represión, la pobreza y el desempleo; perdiendo así legitimidad poco a poco y permitiendo que se gestara el movimiento que terminó por derrocarlo. new balance 999 homme La toma de la plaza del Tahrir representó el conmutador que requería el contrapoder para llevar a cabo conexiones que colocaran en el espacio de flujo un poder los suficientemente capaz para desestabilizar el sistema de dominación que sólo encontraba capacidad operativa en la violencia.

Las redes digitales y la toma de espacios urbanos en estrecha relación, otorgaron a la revolución egipcia y a todos los movimientos de la primavera árabe, los espacios autónomos de deliberación y organización en que se apoyaron las revueltas; el libro de Manuel Castells ofrece un análisis en el que no sólo se muestra la transformación en la organización de los movimientos sociales, sino también el modo en que las herramientas técnicas plantean marcos diferentes para formas de organización que están cambiando el paradigma de los movimientos sociales al desaparecer las jerarquías, los programas políticos, las determinaciones ideológicas, etcétera.

Sin embargo, la herramienta por sí misma sigue sin ser capaz de detonar los elementos necesarios para desencadenar un movimiento social. Sigue dependiendo de las personas, de sus objetivos, de su voluntad y entusiasmo el que los movimientos sociales cobren vida y alcancen horizontes de sentido particulares, sean previamente acordados o configurados en la marcha. Las nuevas formas de organización social plantean posibilidades y límites, problemas y soluciones. fjallraven kanken uk Todas tienen puntos en común y pese a que no todos encuentran objetivos específicamente similares, sí tienen motivos afines. air max 2017 wit Todos encuentran su razón en las diversas injusticias que implica la sociedad moderna. En estos movimientos se desafía y se pone en tela de juicio el propio deber ser de las instituciones de gobierno en vista de su propia torpeza determinada por el sistema económico al que se encuentran atadas y subordinadas.


[1] Estudiante de noveno semestre de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.